TIJUANA.- La representante mexicana Majo Cornejo se presentó por segunda ocasión con una destacada actuación en la competencia folclórica en el escenario de la Quinta Vergara del Festival de Viña del Mar con su tema Ningún color tiene dueño, promediando una calificación de 6.0 (siendo 7 la más alta).
Al finalizar las tres presentaciones de los representantes de la competencia folclórica se dieron a conocer los resultados de las canciones clasificadas para la final de la competencia, habiendo un doble empate, por un lado los representantes de Chile y Argentina, ambos con un promedio semanal de 6.4 y otro empate entre México y España, que alcanzaron una nota final de 6,0 por lo que para decir el último pase a la final, quedó en manos de la presidenta del jurado, Verónica Villarroel, la cual se inclinó a favor de México, así es como Majo Cornejo representante de México se suma a con los representantes de Chile y Argentina, quienes serán los tres países que competirán en la quinta jornada por la Gaviota de Plata a mejor canción.
Hay que recordar que Majo llegó al Festival de la Quinta Vergara con su tema “Ningún color tiene dueño” por primera vez, es una canción de raíz latinoamericana con un ritmo fresco y contagioso. En su mensaje celebra la diversidad, la inclusión y la identidad colectiva, reivindicando que ni la patria ni el amor pueden limitarse a fronteras, papeles o colores.
El tema nace como una respuesta directa a un acto de discriminación y se transforma en una declaración luminosa y empática, pensada para abrazar experiencias compartidas y convertirlas en canto.
La cantautora mexicana ha tenido un desenvolvimiento enorme en ambas presentaciones, ganándose los aplausos del público que ha asistido, resaltando que en esta segunda jornada del evento los asistentes escucharon a Pet Shop Boys y Bomba Estéreo.

El vestuario está inspirado en la botánica de México, particularmente en la rosa blanca, este concepto visual se entrelaza con el sencillo “Ningún color tiene dueño”, ya que es una pieza que afirma que ni la patria, ni el amor, ni la dignidad pueden limitarse a un color, a un papel o a una frontera. La rosa blanca, en este contexto, no representa pureza desde lo convencional, sino apertura: la posibilidad de empezar de nuevo, de abrazar lo distinto y de reconocer que todos los colores, todas las historias, merecen el mismo lugar.
Para mí, este festival marca una etapa profundamente significativa en mi camino como compositora y como intérprete, y por eso la elección de la rosa blanca dialoga directamente con el momento que estoy viviendo”.
Además, la silueta del vestido es tipo guante, ajustada al cuerpo, lo que aporta fuerza y presencia escénica sin perder sofisticación. El estilismo fue concebido por mi equipo creativo en México, encabezado por Álvaro Montaño, y el diseño es una creación de M de Iviachi, uno de los referentes de la alta costura en Guadalajara, Jalisco. Es una pieza que honra el talento mexicano y que, desde lo visual, acompaña el mensaje que quiero compartir: que la identidad se celebra, se construye y se defiende con estilo, pero sobre todo con convicción.

Cabe mencionar que la representante Mexicana se encuentra compitiendo ante los representantes seleccionados de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y España.

