TIJUANA.- Ovaciones de pie se llevó la actriz Sylvia Pasquel del público fronterizo, quien acudió la noche del pasado 26 de mayo a la Sala de Espectáculos del Cecut, a vivir la experiencia del histrionismo energético que contagió en el escenario la descendiente de Silvia Pinal, con el monólogo No seré feliz pero tengo marido, una puesta que cumple 11 años de permanencia en los escenarios.

¿Cómo está mi Tijuana querida?. Como todos los años aquí estamos, ahora festejando los 11 años de este hermoso monólogo, ‘No seré feliz pero tengo marido’. Que felicidad poder venir a celebrarlo con todos ustedes que son parte importante de estos 11 años que se ha mantenido la obra. Muchas gracias, porque ustedes saben que estos últimos meses no han sido muy buenos, mi corazón está roto, pero en mi casa me enseñaron que por muy roto que esté tu corazón, siempre que estés ante un público trabajando, va a ser tu mejor medicina, así que gracias por esta tarde, y ser mi medicina”, saludó Sylvia Pasquel a la concurrencia.

Durante una hora y 20 minutos, la Pasquel nos contó una historia basada en el texto de Viviana Gómez Thorpe que explora las complejidades de la vida matrimonial con humor e ironía. En particular la vida de ‘Vivi’ y ‘Jorgito’, que en realidad, existen muchas vidas como la de ellos.

Entre risas de nervios, y cachar las situaciones como si fueran las propias, el público estuvo muy perceptivo a todo el relato que la actriz fue contando, parecía broma, pero realmente lo había experimentado una mujer que vivió la vida de su familia, y no la propia.

La energía y memoria de Sylvia Pasquel es increíble, de una forma natural y picaresca fue desarrollando la historia que a la fecha se mantiene vigente porque la temática es sobre una pareja, un matrimonio que pasa por las mismas batallas que muchas otras. La pareja hace crisis justo cuando van a llegar a los 25 años de casados. En lugar de recibir ‘Vivi’ un gran regalo, una cena, flores o un beso, el marido le informa que se va a ir con una mujer de ’25’.

FOTOS: DAVID MAGAÑA

La primera parte de la obra es muy simpática, jocosa, hilarante, risas y muchas carcajadas. Además la actriz interactúa con el público y hace preguntas dirigidas al sexo masculino, a los que puso en aprietos en varias ocasiones, pero es parte del show.

Al final, ‘No seré feliz pero tengo marido’, lleva una gran reflexión, ‘Vivi’ se da cuenta que 25 años fueron entregados a su marido y a sus hijos, que no supieron valorar, pero en realidad el valor se lo da uno mismo, y nunca es tarde para ser feliz, recuperar la libertad y ‘sin marido’.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *