TIJUANA.- De New Line Cinema y Zach Cregger, la mente totalmente original detrás de Bárbaro, llega un nuevo terror/thriller: La hora de la desaparición. Su distribución está a cargo de Warner Bros. Pictures y con un estreno internacional en cines y pantallas IMAX a partir del 7 de agosto de 2025.

Cuando todos los niños de la misma clase, excepto uno, desaparecen de una forma misteriosa la misma noche a las 2:17 de la madrugada, queda una pregunta en el aire de una comunidad: ¿quién o qué está detrás de su desaparición?

La película está protagonizada por Josh Brolin, Julia Garner, Alden Ehrenreich, Austin Abrams, Cary Christopher; con la participación de Benedict Wong y Amy Madigan.

Cregger dirige a partir de un guión de su autoría y también funge como productor junto con Roy Lee, Miri Yoon, J.D. Lifshitz y Raphael Margules. Los productores ejecutivos son Michelle Morrissey y Josh Brolin. El equipo creativo detrás de la cámara incluye al director de fotografía Larkin Seiple, el diseñador de producción Tom Hammock, el montador Joe Murphy y la diseñadora de vestuario Trish Summerville. La música es una composición original de Ryan Holladay, Hays Holladay y Zach Cregger.

New Line Cinema presenta una película de Zach Cregger, La hora de la desaparición, una producción de Subconscious/Vertigo Entertainment/BoulderLight Pictures.

Uno de mis mejores amigos murió inesperadamente. Creo que hay momentos en los que los guionistas escriben desde un lugar de ambición, y quizá no sea la forma más saludable de hacerlo desde el punto de vista creativo. Pero yo me encontraba en una situación tan grave y dolorosa que pude escribir por pura necesidad, sin tener ni idea de lo que iba a ser”, comentó Zach Cregger.

La hora de la desaparición se rodó en Atlanta, Georgia y la fotografía principal comenzó el 10 de mayo de 2024 y finalizó el 23 de julio de 2024. El guionista, director y productor Cregger insistió mucho en que cada capítulo de la película se contara de forma hipersubjetiva, de modo que el espectador se encontrara directamente en la experiencia del personaje. Esto se aplicó, especialmente, al posicionamiento de cámara del director de fotografía Larkin Seiple: los lentes captan el mundo directamente desde la perspectiva del personaje; por ejemplo, con el Alex de Cary Christopher, todo se filmó desde su altura de niño de tercer grado.

Es una película que empieza rara y creo que termina mucho más rara, pero también se mantiene con los pies en la tierra tanto como puede, obedece las reglas de su universo en particular, así que no se convertirá en una extraña pesadilla alucinógena ni nada por el estilo.

Pero es una película con vuelcos y llena de giros. Es decir, es una película que se reinventa a sí misma cada 20 minutos, sin dejar de ser fiel al motor central. Pero también es una película divertida. Es divertida, da miedo, es atractiva. No es una película lúgubre y taciturna, y sin
embargo, la historia que cuenta está, realmente, jodida.

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