TIJUANA.- El 19 de julio de 2013, se estrenó en cines la primera película de El Conjuro. Hoy, El Conjuro 4: Últimos ritos marca el cierre de la saga creada por James Wan y Peter Safran. En cines a partir del 4 de septiembre, 2025.
Ahora, doce años después, estoy en un set en Londres viendo cómo un grupo de artistas y técnicos pone punto final a esta icónica historia de terror estadounidense”, expresó James Wan.
Michael Chaves, ya veterano en este universo, dirige la cinta, inspirada en el caso real de la familia Smurl, quienes vivieron una serie de sucesos paranormales en Pensilvania entre 1974 y 1989. Obviamente, también envuelven la historia de Ed y Lorraine Warren, la pareja de cazafantasmas más famosos del cine que son el corazón del mundo del Conjuro.

Chaves y su equipo prepararon maravillosamente el espacio: una casa estrecha, lúgubre, con vibra setentera al set de “La tribu de los Brady” pero abandonado a la decadencia por décadas. Ocho actores interpretan a los Smurl, una familia desbordada; todos están apretados en ese espacio, como en una Navidad caótica, pero con una presencia amenazadora y desconocida rondando.
Desde hace tiempo sabíamos que el caso Smurl sería el capítulo final para los Warren”, dice el productor Peter Safran. “Quise cerrar su historia con un peso emocional real, sin dejar de ofrecer todos los sustos que los fans esperan. Pero, sobre todo, debía sentirse como una culminación, algo más grande que lo que había antes”.
El universo del Conjuro tiene más de una década, reflexiona Wan. A lo largo de ese tiempo, he conocido a muchas personas que se convirtieron en amigos gracias a estas películas. Hacer cine no es un proceso sencillo y por eso quieres seguir haciendo cosas con gente con quien te llevas bien.
Recuerdo que muy al principio, James Wan me dijo: ‘Si lo hacemos bien, podemos volver por otra’. No creo que nadie pudiera imaginar que estaríamos aquí doce años después”. Tres Annabelle, dos Monjas, cuatro Conjuros… Eso ha sucedido gracias a una razón específica: los fans. Para ellos hacemos esto.

Es genuinamente aterradora. Sobre todo, porque las películas se basan en hechos reales y en el nacimiento de la demonología. Estas películas forman parte de algo que está muy bien establecido. En el género del cine de terror, es brillante.
Es comprensible que Safran también se ponga un poco nostálgico. “James y yo nos propusimos hacer una gran película con la primera entrega, El conjuro. Ese era el objetivo: hacer un gran thriller sobrenatural como no se había visto en mucho tiempo, devolver la importancia a un gran género. ¿Estar aquí catorce años después con el tremendo éxito comercial y de crítica que han tenido estas películas? Estamos muy orgullosos de ello.
Antes de irme, vuelvo al foro y doy un último vistazo al set ya medio desmontado. Repaso mentalmente todo lo vivido hoy e, inevitablemente, recuerdo algo que dijo Wan esta mañana: “capturar el espíritu vibrante de Lorraine”. Esa presencia que sentí desde temprano… sigue ahí. Y quizás nunca se vaya.

